Hay lugares y amores que se nos quedan en el alma como un aroma o una canción, como las cosas bellas.
A finales de 1958, James Stewart y su socio Harry Jackman llegan a La Habana contratados como detectives por Rafael Santamaría, un próspero hombre de negocios. James queda fascinado con su esposa, Clara Albizu, una misteriosa y elegante mujer de la alta sociedad cubana.
Escapando de las miradas …





