¡Oferta!

Ordenar Ahora Mismo Faros «(Revista Litoral nº 277)»

El precio original era: 31,95 €.El precio actual es: 15,97 €.

  • Flete: Se cobrará un suplemento de 4 € en envíos inferiores a 49 €.
  • Devolución y reembolso en un plazo de 30 días.
  • Pago seguro mediante métodos de pago verificados.

Métodos de pago

Métodos de pago aceptados
SKU: SK0659346 Categoría:

Si encendiéramos de pronto todos los faros que aparecen en las páginas de este «Litoral», la poesía y las palabras se iluminarían por dentro y tendrían como las luciérnagas una razón lumínica en el cuerpo para seguir existiendo. Esta revista que siempre ha estado en contacto con el mar, tiene todo el derecho a elevarse de pronto como una torre y buscar la razón de su existencia, que no es otra que el de querer proyectar su luz para iluminarnos a través de la literatura y el arte. Un «Litoral» de faros, claro que sí, ahora que están todos perdiendo su misterio y son abandonados y automatizados, es justo reconocerlos como la arquitectura más poética de todas las que han existido y buena prueba de ello es el inmenso material artístico y literario con el que nos encontramos. Ni los viejos castillos, ni los más elegantes palacios o salones han tenido ese aura, ese campo de energía que ha tenido un viejo faro en un acantilado, sobre una colina o en el horizonte. «Tú eres mi faro. / Y tú tienes la culpa / de mis naufragios», escribía Luis Alberto de Cuenca. No me equivoco al decir que muchos han tenido en sus vidas un farero loco en el corazón y un naufragio para olvidar. Estremece llegar a estos faros, a su señal, a su océano, a sus sueños, a esas islas perdidas por el inmenso oleaje. Inquieta conocer su naturaleza. Herman Melville, Julio Verne, Edgar Allan Poe, Joseph Conrad, Rudyard Kipling, H. P. Lovecraft o Virginia Woolf nos han contado sus historias, y el cine, nos ha ilustrado con otra luz su latir y sus destellos. Es obligado también hablar de los artistas que los han inmortalizado como Edward Hopper o, en España, Eduardo Sanz, y de los poetas, de todas las latitudes, que han encendido desde siempre su luminoso lenguaje. Este «Litoral» nos devuelve, en cierto sentido, a sus orígenes a esa «Canción del farero» de Emilio Prados: «Desde el balcón más alto /de mi faro, / pesco con caña. / Veinte metros de hilo / y un anzuelo de plata».